[Serie de 7 fotografías digitales.]
Con sus ramas y raíces, un árbol ocupa progresivamente el espacio. Se eleva hacia el cielo, se ancla en la tierra y extiende su territorio. Estas imágenes se centran en las raíces como órganos vitales del árbol: se despliegan en todas las direcciones, se abren paso bajo y sobre la tierra, fijan la planta y le permiten extraer el agua que necesita.
Desprovista de hojas y brotes, una raíz evoca sin embargo la vida con una fuerza particular. Su crecimiento revela el movimiento lento y continuo de la planta. Separadas del contexto de sus árboles y fotografiadas en tonos oscuros, estas raíces revelan un movimiento que usualmente pensamos como subterráneo; emergen de la tierra y prolongan su recorrido en el espacio, impulsadas por la necesidad de sobrevivir.
Un extracto de esta serie fue publicado en Écart, la primera publicación del Colectivo Diaph 8.